Autoclaves de laboratorio están construidos para esterilizar equipos de laboratorio, medios, cristalería y desechos biológicos. Ofrecen un control preciso de temperatura y tiempo para cumplir con una amplia gama de protocolos de esterilización. Estas unidades se encuentran comúnmente en instituciones académicas, centros de investigación, laboratorios farmacéuticos e instalaciones de biotecnología, donde la confiabilidad y la repetibilidad son esenciales.